PORCELANAS BIDASOA

En su  logotipo figura 1934 como fecha de constitución.

 

La Sociedad Porcelanas Bidasoa se creó con los capitales aportados por Salvador Echeandía Gal y José María Berástegui Echevarria.

Contaron con la experiencia en el campo de la porcelana europea de los hermanos  Pablo y Gabino Ochoteco.

Las instalaciones se construyeron en 1936, siendo destruidas durante la Guerra Civil. Finalizada la contienda fueron reconstruidas con el asesoramiento de técnicos franceses llegados desde Limoges (Francia), ciudad mundialmente conocida por sus fábricas de porcelana.

 

 

 

Uno de los símbolos de la empresa, al menos para los iruneses, era la talla en arenisca de la Virgen del Juncal, que presidía la fachada de la fábrica.

 

En 1940 entró a formar parte de la la Sociedad la La empresa Luso Española de Porcelanas S.A.

Los nuevos socios dieron un nuevo impulso a la empresa renovando catálogos,  modernizando las instalaciones, desarrollando una técnica que  combinaba la blancura y trasparencia con una enorme resistencia a los cambios de temperatura y gran durabilidad del esmalte.

 

Los años posteriores fueron de constante evolución y crecimiento, apostándose por la calidad artística, las nuevas tecnologías, la innovación, el crecimiento comercial y la incorporación de artistas y diseñadores locales, entre los que destacó Conchita Laca, que trabajo desde 1952 a 1984.

 

Pordelanas Bidasoa presentó sus productos en distintas exposiciones, como la de 1961 en Madrid y en la Feria de Vicenza, en1964, donde obtuvieron un primer premio.

 

Para sus creaciones, entre otros artistas mundialmente conocidos destacamos en 1950 la aportación de Pablo Picasso para la serie “Tauromaquia”,  en 1980 la de Salvador Dalí y a partir de 1990 las colaboraciones de Javier Mariscal, Andrés Nagel y Ágata Ruiz de la Prada, entre otros.

 

Llegados a 1991 la competencia en el mercado iba en aumento, haciendo cada vez más difícil la subsistencia de la empresa llegando a una situación realmente preocupante.

 

En 2006 hubo un acuerdo entre el Ayuntamiento de Irún y la dirección de la empresa, que preveía la recalificación de los terrenos de Porcelanas Bidasoa para 400 viviendas que tuvieran uso residencial, lo que permitiría a la empresa saldar su deuda y trasladas su actividad al polígono de Araso, también en Irun.

Un proyecto que se frustró. No entraremos en detalles de cómo desaparecieron los últimos 116 puestos de trabajo que la empresa tenía en aquella fecha.

 

 

En 2009, tras 75 años de actividad, Porcelanas Bidasoa tuvo que cerrar definitivamente.

En 2011 se iniciaron los derribos dando lugar a una urbanización de viviendas que lleva su nombre.

 

 

En 2016 el Museo Oiasso acogió la exposición ‘Porcelanas Bidasoa: Industria, Arte y Memoria’, que recordaba a esta empresa que, aún ya desaparecida, sigue siendo un emblema de la ciudad de Irun.

 

 

Fotos: A.M.I.

Fuentes:

·       Iñaki Sagarzazu

·       Museo Oiasso

·       Archivo Municipal de Irun